Precios de los alimentos y desestabilización en Latinoamérica

En tres emisiones sucesivas nos ocupamos del creciente impacto político y social que tiene el incremento de los precios de los alimentos en Latinoamérica.

ENTREVISTAS

 

20.03.08: Introducción y causas

En el último año los alimentos aumentaron sus precios muy por encima de la inflación

CAUSAS DEL AUMENTO DE PRECIOS DE ALIMENTOS:

- Mercado global / oferta y demanda (China e india)
- Granos y alimentos utilizados para generar energía
- Mayores costos de energía para producir alimentos

COMPORTAMIENTO DEL PODER DE COMPRA DE LOS SALARIOS

- Pérdida: ajuste menor al índice de inflación de los alimentos

- Cambio en la relación salarios/alimento por primera vez desde 2da guerra

- Cuanto menor es el ingreso, mayor es el porcentaje que se usa para adquirir alimentos: Latinoamérica utiliza del 20-45% del salario en alimentos; Alemania, aprox. 12%

 

El ALIMENTO COMO FACTOR DE PODER

- Proceso de descentralización: provincias y regiones agrícolas aumentan su poder político gracias a ingresos por exportaciones; grandes latifundios incrementan su poder de negociación.

- Los gobiernos centrales en los grandes centros urbanos, con aglomeraciones de población pobre deben hacer frente a la presión social por el aumento de los alimentos; imposición de controles de precios, aumento de impuestos a las exportaciones chocan con la especulación y el desabastecimiento por parte de los productores.

- Ejemplos de Argentina: huelga del sector agrario frente al aumento del impuesto a la exportación de la soja; México: tensiones por el aumento del precio de la tortilla de maiz

-El oriente boliviano utiliza el precio del aceite de soja en su política secesionista contra la Bolivia indigena.

 

27.03.08 Huelga del sector agropecuario en Argentina.

 

En Argentina se establecieron en los últimos años impuestos a la exportación de granos y de carne. La medida tiene dos justificaciones: controlar los precios internos y recaudar ingresos de un sector favorecido por la coyuntura internacional de precios para utilizarlos en otros sectores menos favorecidos de la economía. La medida en sí tiene sentido práctico, pero como siempre sucede en nuestros países hay dudas sobre la efectividad en la implementación y gestión de las políticas. Por un lado, la indiscrecionalidad de las medidas abarcan por igual a grandes y pequeños productores que tienen diferentes costos de producción y por lo tanto diferentes márgenes de ganancia . Los grandes exportadores manejan márgenes que les permiten hacer frente a los impuestos, mientras que los pequeños no. En estos casos la amenaza de concentración agropecuaria aumenta.

 

En Argentina, además, existe un enfrentamiento histórico entre el campo (las provincias) y la ciudad (Buenos Aires), entre el poder central fuerte y las provincias, en el cual el tema de la redistribución de los impuestos ocupa un lugar especial. La situación actual se apoya peligrosamente en esa brecha. Peor aún es la percepción de lucha de clases que subyace detrás del lock-out de los productores agropecuarios: los ricos terratenientes, egoístas, que no quieren compartir su riqueza y especulan con el abastecimiento de alimentos para la mayoría. La actitud del gobierno intenta explotar peligrosamente esta polarización en beneficio propio. Si a esto sumamos las campañas mediáticas de los comunicadores, en su mayoría alineadas detrás de los intereses de los productores agropecuarios, obtenemos un cocktail peligrosamente explosivo.

 

En el caso argentino lo que falla es la política. En un muy acertado artículo publicado por el diario Crítica, el escritor Martín Caparrós nos recuerda para qué se inventó la política: para dirimir pacíficamente los litigios. En Argentina ni los unos ni los otros quieren entenderlo.

ENTREVISTA al periodista FELIX SANMARTINO del diario LA NACION (Argentina)

 

03.04.08 Comercio Justo (Fair Trade) y los precios de los alimentos

 

El COMERCIO JUSTO es una práctica comercial basada en la búsqueda de equidad en el intercambio entre las partes, que promueve el desarrollo sostenible y que ayuda a los pequeños productores aque puedan colocar sus productos en el mercado internacional. Visto optimísticamente o al menos en la teoría el COMERCIO JUSTO es un modelo de distribución de la riqueza del norte hacia el sur.

 

CAFÉ LIBERTAD es una cooperativa sin fines de lucro de Hamburgo que vende el café producido por familias y cooperativas de la región mexicana de Chiapas. El CAFÉ ZAPATISTA, como se lo denomina, es el medio de intercambio de lo que las partes involucradas llaman COMERCIO SOLIDARIO. ¿Sería posible alimentar a la población mundial si los modelos de producción de alimentos pasaran del monocultivo extensivo y transgénico a este tipo de emprendimietos sustentables? ¿Hasta dónde puede la población de los países ricos hacer frente a los precios más altos que resultan del COMERCIO JUSTO? Encontrarás respuestas a estas y otras preguntas en la ENTREVISTA con Hans Martin Kühnel del CAFE LIBERTAD, en Hamburgo.