"Cuando actuamos movidos por el miedo causamos dolor y destrucción en nosotros mismos y en los demás. Si podemos ayudar al otro a eliminar las raíces profundas de su sufrimiento ya no nos hará sufrir":

“Mi querida amiga, sé que has sufrido mucho en el pasado. Siento mucho no haber entendido tu sufrimiento y haber contribuido con mi reacción. No quiero que sufras. No quiero destruirte. Realmente, quiero que seas feliz porque sé si tú eres feliz, yo también tendré una oportunidad de serlo. Sé que tienes muchas percepciones e ideas sobre mí. Debes haberme visto como un demonio, como un monstruo. Lo siento, porque no entendí tu sufrimiento y no he sido capaz de ayudarte, he empeorado la situación. Lo siento mucho, no quiero que esto siga así….haré lo que pueda para ayudarte y en el futuro intentaré no hacer ni decir otra vez las cosas que nos hacen sufrir”.